Este concepto (o teoría) se basa en la tendencia de los usuarios a establecer una relación directa entre la apariencia estética de las cosas y su usabilidad, algo así como una predisposición a que mientras mejor luzca algo, más fácil
será su utilización.
En términos muy generales, podemos decir que la usabilidad es el conjunto de factores que facilitan la utilización de las cosas. Este es un tema muy relevante en diseño, pero que muchas veces se aborda desde una perspectiva demasiado cuadrada (objetiva), olvidando que en la percepción juegan un rol muy importante los sentidos y, por ende, la subjetividad.
Todos sabemos que a veces algo que no es estéticamente
atractivo, podría ser más fácil de usar, pero al parecer tenemos una mayor aceptación y tolerancia hacia lo estético. Este hecho se puso a prueba con el experimento de los cajeros, en
el que se evaluó la percepción de
los usuarios al utilizar dos cajeros automáticos
con distinta interfaces. Los resultados -contradictoriamente- favorecieron al cajero que presentaba evidentes problemas de uso, pero que tenía una interfaz más atractiva.
En constancia de estos hechos, podemos suponer que tales conocimientos han sido utilizados, entre otras cosas, para disimular los defectos de un sinfín de productos mal diseñados. Sin embargo, el efecto de la usabilidad estética, de alguna forma, reivindica la importancia de
los recursos sintácticos, poniendo de manifiesto su verdadera razón de ser.
No estamos hablando simplemente de adornos superfluos (que por lo
general SI entorpecen la usabilidad), sino de elementos tan importantes para la experiencia del usuario como lo es el propio buen
funcionamiento operativo.

Si aún estás leyendo este artículo, probablemente reconozcas el nombre de Jakob Nielsen, una autoridad en materia de usabilidad en internet. La verdad es que después de haber leído unos cuantos apuntes y textos con sus teorías, tuve una gran decepción al momento de visitar su sitio web. No quiero decir que Nielsen tenga mal gusto o que el sitio sea malo, pero (a riesgo de demanda) creo que el resultado es tan insípido, que finalmente es más lo que pierde que lo que gana al prescindir de los componentes estéticos a tal extremo.
A estas alturas los estándares tecnológicos ya han superado las deficiencias que antes nos hacían optar por soluciones poco atractivas para evitar los problemas funcionales. Hoy más que nunca debemos dar mérito a lo "estético" y replantear su antiguo rol complementario y poco práctico, tomando en cuenta que más que un complemento de la usabilidad, es un elemento intrínseco en ella.
La usabilidad surge como consecuencia del buen diseño y es parte inherente de él.. un fenómeno que no necesariamente sucede a la inversa.
referencias:
Universal principles of design - William Lidwell, Kritina Holden, Jill Butler.
Aesthetic-Usability Effect - Mark Boulton
Emotional Design - Donald A. Norman
Fotografías: sillón Placentero - Brion Design










Completamente de acuerdo con lo planteado. Muchas veces se piensa que lo fácil debe ser fome o "plano". Nada más equivocado!! Sí, es cierto, lo "limpio" visualmente facilita su entendimiento y aproximación, pero eso no quiere decir que deba dejarse de lado lo estético.
Comparto la opinión respecto al maestro Nielsen. Cuando visité por primera vez su sitio hace años, pensé que era una broma, algún tipo de estudio o que me había equivocado de URL y había entrado a una web perdida en el tiempo y que su autor había dejado de actualizar en los años 90... pero no... esa ES su web y es actualizada periódicamente. Una total y absoluta decepción.
Saludos y muy buena nota.
Ah!! Y me encantó el silloncito!! ja jaja ^_^
jaja si, la web del Gurú es un caso extremo, creo que sólo por tratarse de él se justifica.
gracias por el comentario.
pd: el sillón se llama Placentero, es un diseño de Brion Design y está inspirado en el útero. (lo encuentro genial)
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Cristián..
www.lamuralla.org