Hoy en la mañana, mientras leía el diario de ayer (publimetro), me enteré que desde el honorable consejo calificador cinematográfico -que decide para qué publico es apta cada película- se "filtró" una copia de Casa de Remolienda, una de las más recientes producciones del cine chileno.
Según cuentan, varios directores ya sospechaban lo que estaba pasando, pero ahora existen pruebas concretas, ya que una de las productoras ejecutivas incorporó un sello de agua con la leyenda "Copia para el Consejo de Calificación Cinematográfica" exclusivamente a la copia que fue entregada al organismo, y es precisamente esa versión la que está circulando por la red y las cunetas.
Así no se puede, con lo que cuesta producir y financiar proyectos audiovisuales en chile.
Ahora los sospechosos enfrentan acciones legales interpuestas por los realizadores.. yo condenaría a los culpables a ver películas en calidad youtube por el resto de sus vidas.
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